Hoy transcribo algunas frases escritas por el Cardenal Robert Sarah, en su libro Dios o nada.
"Durante esos dos años pude constatar cuánto fue capaz de sufrir Guinea bajo un régimen dictatorial que no le ofrecía ningún futuro. La mentira y la violencia eran las armas preferidas de un sistema basado en una ideología marxista destructiva. La economía del país se había hundido y los habitantes de las ciudades padecían una pobreza extrema."… “ Séku Turé, obsesionado por la realización de su plan mesiánico, iba cayendo en una creciente paranoia que le llevaba a ver por todas partes enemigos de la revolución que tramaban su perdición. Guinea estaba herida, asolada y destruida. Hasta su alma se estaba reduciendo como una flor marchita”.
“En general, las medidas más importantes de los gobiernos revolucionarios afectan siempre a la familia. Por eso, durante los cinco primeros años de mi episcopado dediqué todas mis cartas pastorales a la defensa de la familia cristiana."
"Yo, personalmente, he conocido el comunismo de Guinea, tan lleno de generosas promesas. Amparándose en excusas tramposas, condujo a la muerte a multitud de compatriotas míos."
"Hoy día se utilizan los medios de comunicación, la demagogia, los métodos de control mental y todo tipo de procedimientos para engañar a la opinión pública y manipular las almas, lo que representa una violación colectiva de las conciencias y una grave confiscación de las libertades y el pensamiento."
"El vagabundeo espiritual viene dado también por el ambiente relativista. A merced de modas pasajeras sin raíces espirituales, sin el alimento de la oración, cualquier cristiano está en peligro."
"La ideología de género transmite una burda mentira, ya que niega la realidad del ser humano como hombre y mujer. Los grupos de presión y los movimientos feministas la promueven violentamente y se ha transformado en una lucha contra el orden social y sus valores. Su objetivo no se detiene solo en la deconstrucción del sujeto: su principal interés es la deconstrucción del orden social. Se trata de sembrar la duda sobre la legitimidad de las normas sociales e introducir una sospecha en cuanto al modelo de heterosexualidad"
"Las ideologías embrutecen, aplastan y destruyen a los hombres, porque no están intrínsecamente orientadas al beneficio suyo."
"Ya no sabemos qué es el hombre, porque se ha apartado de su creador.”
"Debemos ser precisos cuando elegimos las palabras. El lenguaje de la ONU y de sus agencias, que quieren eliminar la pobreza confundiéndola con la miseria, no es el de la Iglesia de Cristo. ¡El Hijo de Dios no ha venido a hablar de los pobres con eslóganes ideológicos! La Iglesia debe desterrar los eslóganes de su lenguaje. Porque han embrutecido y destruido a los pueblos cuya conciencia intentaba seguir siendo libre."… "Cerrar los ojos es faltar a la caridad. Callar ante las palabras y los eslóganes capciosos es faltar a la caridad."
"El igualitarismo es una ideología que se desarrolla sobre el olvido de lo religioso."
"La ideología está por naturaleza desconectada de la realidad y es necesariamente fuente de división, pues no puede traer consigo una adhesión duradera entre hombres que, para bien o para mal, siempre estarán anclados en lo real."
"Pretender ayudar a quienes están en la miseria sin promover su libertad y su responsabilidad no hace sino acentuar las necesidades de la población."
"El relativismo moderno llega incluso a pretender ser la encarnación de la libertad."
Blog que incorpora apologética (defensa de la fe), ética en el contexto de la sociedad actual y, en general, formación.
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sábado, 5 de enero de 2019
Dios o nada
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sábado, 27 de enero de 2018
Política, corrupción e ideología de género
Para un ser humano de fe, todo se mira con los ojos de la fe. Hoy quisiera conectar temas aparentemente disímiles: política, corrupción e ideología de género.
Para empezar el tema debo hacer referencia a dos agrupaciones muy comunes en todo país, y que en el imaginario colectivo se asocian con el capitalismo unos y con el socialismo otros: gremios económicos y gremios de trabajadores. Los gremios económicos actúan igual que los gremios de trabajadores: una vez ganado un beneficio, ya no lo agradecen, sino que lo asumen como derecho y empiezan a exigirlo. En específico, hablemos de los beneficios legales que se establecen en las reglas de juego de un sistema económico como resultado de una coyuntura específica. Reglas de juego que denominamos leyes. Emanan del Congreso, en donde personas, elegidas por los ciudadanos, discuten propuestas y mediante un trámite afinan el contenido de las mismas en pro del beneficio de la sociedad, es decir, de los ciudadanos y su convivencia pacífica, y que finalmente se promulgan como de obligatorio cumplimiento.
Si un gremio empresarial o de trabajadores siente que las reglas de juego van a cambiar para desmontar un beneficio sobre su gremio, empiezan a presionar a los legisladores para que no se desmonte el mismo. Se llama cabildeo o lobby. Su origen es permitir que los afectados hagan oír sus voces y pongan sobre la mesa consideraciones que a lo mejor no se habían tenido en cuenta. Pero el ser humano tiende a tener una visión limitada y cree firmemente que lo que tiene no lo debe dejar perder. Si el gremio es grande, tiene poder económico y hace uso de él, presionando a los legisladores, pagándoles si lo consideran necesario, para que no desmonten el sistema de beneficios, así las circunstancias del país, o la región, o el sector económico hayan cambiado y dicho beneficio ya no sea provechoso para el bienestar general sino sólo para el de dicho grupo. Sólo dos ejemplos: exenciones tributarias para las empresas de cierto sector económico, sistemas pensionales especiales para cierto gremio de trabajadores.
El sistema sindical y empresarial premia a aquellos directivos o representantes que logran mantener sus beneficios, u obtener adicionales. Son sistemas viciosos. Es de prever que el sistema político tienda a corromperse ante los embates del sistema económico y por ello se crean contrapesos para desestimular la corrupción: la independencia de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, y la creación de organismos de control. Pero si el poder económico de unos pocos crece, también crece su poder político y su capacidad para lograr presionar no sólo en un eslabón de la cadena, sino en varios eslabones simultáneamente.
Colombia estuvo sometido durante varias décadas a la visión mafiosa de los narcotraficantes, dicha visión fue una expresión exagerada de la visión facilista del inmoral, aquel que busca maximizar el beneficio propio minimizando el trabajo, explotando sin consideraciones la debilidad y la honestidad de los que se encuentran a su alrededor. Bajo dicha visión, la sociedad se acostumbra a premiar a los que parece poseen dinero. El inmoral logra escalar socialmente y salir de la pobreza material. El ciudadano que carece de bienestar material y espiritual, que quiere ser parte de ese espejismo de éxito tiene dos opciones, o volverse traficante de algo, o colocarse en puestos de poder administrativo que tengan que ser tocados por el poder económico para defender sus intereses. Ya no solo buscan los puestos de servidor público para garantizar su estabilidad laboral y su futura pensión (al menos hasta hace poco). Los mejores representantes de esa opción son los políticos que acceden, ya sea al poder ejecutivo, ya sea al legislativo, a veces alternando entre uno y otro, porque adicional a su abultado sueldo y prestaciones, tienen poder de veto o de propuestas, y pueden pedir contraprestación a la acomodación de su visión a la del mejor postor.
Pero el panorama económico mundial ha cambiado. Las empresas grandes se fusionan generando monstruos empresariales con un poder incalculable. Y la corrupción ya no es a nivel de organismos regionales, ya no sólo afecta entidades del orden nacional, sino también a los organismos internacionales.
Una vez establecida la corrupción en el poder ejecutivo y legislativo, se empiezan a minar los poderes judiciales y de control.
Es inmoral la visión del escalamiento social a costa del traficar. Es inmoral la visión de lucrarse de subvenciones, beneficios fiscales o prestacionales. Es inmoral sobornar al servidor público para que se convierta en servidor de intereses particulares. Es inmoral premiar socialmente a aquellos que gozan de bienes materiales sin mediar otro tipo de consideraciones.
Una pregunta que me realizan mucho cuando hablo de la ideología de género es - ¿Pero quién está interesado en financiar una ideología absurda y destructiva como esa, fuera de la minoría que se siente identificada con sus preceptos?
Hay tres intereses entremezclados de gran poder: los gremios económicos que se nutren de sus frutos, los ingenieros sociales, y las mafias de la corrupción. No puedo dejar de añadir algo sobre los ingenieros sociales. Hace referencia a aquellos que dicen amar a la humanidad, pero que desprecian a los individuos. Apoyan procesos sociales y culturales que limiten el crecimiento de los que consideran indeseables, por temor a la escasez de recursos, a revueltas sociales, a la pobreza, a sus propios fantasmas… Los procesos sociales y culturales que actualmente apoyan son el aborto, la eutanasia y la ideología de género. Las tres limitan el crecimiento de la población. La degradación moral asociada es un costo que piensan no les va a afectar.
Quienes presionan su implantación en las leyes nacionales son los oficiales de los organismos internacionales, en contravía a los mandatos de la Asamblea General de la ONU. Los que la financian son los dueños de las multinacionales que se lucran con las actividades asociadas a dicha industria de la muerte y quienes corrompen son las mafias que actúan de intermediarias.
¿Quién se opone? La Iglesia.
El 15 de junio de 2017 el Papa Francisco citó al teólogo francés, Henri de Lubac que decía: “el peligro más grande es la mundanidad espiritual, que es la corrupción, y que es más desastrosa que la infame lepra”. Para el Papa la corrupción es “el lenguaje de las mafias y de las organizaciones criminales en el mundo” y sostiene que el corrupto “olvida pedir perdón porque está sacio y lleno de sí”. Y añadió que “la corrupción es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que implican a todos”. Son palabras escritas en la introducción de la obra “Corrosión”, la cual fue escrita por el cardenal ghanés Peter Tuckson, prefecto del nuevo Dicasterio del Desarrollo Humano Integral, en conjunto con el filósofo y miembro de esa institución vaticana Vittorio Alberti.
Y cito las palabras del Papa Francisco porque la religión, cualquiera que se quiera denominar así, es decir, cualquier conjunto de normas destinadas a religar al ser humano con Dios, es fuente de enseñanzas morales y espirituales para combatir la corrupción de la política y la destrucción del bienestar común.
Los corruptos le temen a la religión porque los ricos espirituales no se dejan deslumbrar por la riqueza material. En la jerarquía y en el pueblo de Dios puede haber manzanas corruptas, pero el núcleo de la religión es la riqueza espiritual y por eso subsiste en medio de los medios más corrompidos.
Los ojos de la fe observan una combate espiritual en donde aquellos que se han dejado engañar por el padre de la mentira, el que ofrece los espejismo de la riqueza, el poder o el hedonismo, atacan a los humildes, los honestos, los débiles, aquellos que precisamente son los predilectos de Dios. La mentira los ha convencido de que algo ganarán. Lo cierto es que ya han perdido. Por ahora, la paz en el corazón, la inocencia, la alegría y en el futuro: se juegan la vida eterna.
Para empezar el tema debo hacer referencia a dos agrupaciones muy comunes en todo país, y que en el imaginario colectivo se asocian con el capitalismo unos y con el socialismo otros: gremios económicos y gremios de trabajadores. Los gremios económicos actúan igual que los gremios de trabajadores: una vez ganado un beneficio, ya no lo agradecen, sino que lo asumen como derecho y empiezan a exigirlo. En específico, hablemos de los beneficios legales que se establecen en las reglas de juego de un sistema económico como resultado de una coyuntura específica. Reglas de juego que denominamos leyes. Emanan del Congreso, en donde personas, elegidas por los ciudadanos, discuten propuestas y mediante un trámite afinan el contenido de las mismas en pro del beneficio de la sociedad, es decir, de los ciudadanos y su convivencia pacífica, y que finalmente se promulgan como de obligatorio cumplimiento.
Si un gremio empresarial o de trabajadores siente que las reglas de juego van a cambiar para desmontar un beneficio sobre su gremio, empiezan a presionar a los legisladores para que no se desmonte el mismo. Se llama cabildeo o lobby. Su origen es permitir que los afectados hagan oír sus voces y pongan sobre la mesa consideraciones que a lo mejor no se habían tenido en cuenta. Pero el ser humano tiende a tener una visión limitada y cree firmemente que lo que tiene no lo debe dejar perder. Si el gremio es grande, tiene poder económico y hace uso de él, presionando a los legisladores, pagándoles si lo consideran necesario, para que no desmonten el sistema de beneficios, así las circunstancias del país, o la región, o el sector económico hayan cambiado y dicho beneficio ya no sea provechoso para el bienestar general sino sólo para el de dicho grupo. Sólo dos ejemplos: exenciones tributarias para las empresas de cierto sector económico, sistemas pensionales especiales para cierto gremio de trabajadores.
El sistema sindical y empresarial premia a aquellos directivos o representantes que logran mantener sus beneficios, u obtener adicionales. Son sistemas viciosos. Es de prever que el sistema político tienda a corromperse ante los embates del sistema económico y por ello se crean contrapesos para desestimular la corrupción: la independencia de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, y la creación de organismos de control. Pero si el poder económico de unos pocos crece, también crece su poder político y su capacidad para lograr presionar no sólo en un eslabón de la cadena, sino en varios eslabones simultáneamente.
Colombia estuvo sometido durante varias décadas a la visión mafiosa de los narcotraficantes, dicha visión fue una expresión exagerada de la visión facilista del inmoral, aquel que busca maximizar el beneficio propio minimizando el trabajo, explotando sin consideraciones la debilidad y la honestidad de los que se encuentran a su alrededor. Bajo dicha visión, la sociedad se acostumbra a premiar a los que parece poseen dinero. El inmoral logra escalar socialmente y salir de la pobreza material. El ciudadano que carece de bienestar material y espiritual, que quiere ser parte de ese espejismo de éxito tiene dos opciones, o volverse traficante de algo, o colocarse en puestos de poder administrativo que tengan que ser tocados por el poder económico para defender sus intereses. Ya no solo buscan los puestos de servidor público para garantizar su estabilidad laboral y su futura pensión (al menos hasta hace poco). Los mejores representantes de esa opción son los políticos que acceden, ya sea al poder ejecutivo, ya sea al legislativo, a veces alternando entre uno y otro, porque adicional a su abultado sueldo y prestaciones, tienen poder de veto o de propuestas, y pueden pedir contraprestación a la acomodación de su visión a la del mejor postor.
Pero el panorama económico mundial ha cambiado. Las empresas grandes se fusionan generando monstruos empresariales con un poder incalculable. Y la corrupción ya no es a nivel de organismos regionales, ya no sólo afecta entidades del orden nacional, sino también a los organismos internacionales.
Una vez establecida la corrupción en el poder ejecutivo y legislativo, se empiezan a minar los poderes judiciales y de control.
Es inmoral la visión del escalamiento social a costa del traficar. Es inmoral la visión de lucrarse de subvenciones, beneficios fiscales o prestacionales. Es inmoral sobornar al servidor público para que se convierta en servidor de intereses particulares. Es inmoral premiar socialmente a aquellos que gozan de bienes materiales sin mediar otro tipo de consideraciones.
Una pregunta que me realizan mucho cuando hablo de la ideología de género es - ¿Pero quién está interesado en financiar una ideología absurda y destructiva como esa, fuera de la minoría que se siente identificada con sus preceptos?
Hay tres intereses entremezclados de gran poder: los gremios económicos que se nutren de sus frutos, los ingenieros sociales, y las mafias de la corrupción. No puedo dejar de añadir algo sobre los ingenieros sociales. Hace referencia a aquellos que dicen amar a la humanidad, pero que desprecian a los individuos. Apoyan procesos sociales y culturales que limiten el crecimiento de los que consideran indeseables, por temor a la escasez de recursos, a revueltas sociales, a la pobreza, a sus propios fantasmas… Los procesos sociales y culturales que actualmente apoyan son el aborto, la eutanasia y la ideología de género. Las tres limitan el crecimiento de la población. La degradación moral asociada es un costo que piensan no les va a afectar.
Quienes presionan su implantación en las leyes nacionales son los oficiales de los organismos internacionales, en contravía a los mandatos de la Asamblea General de la ONU. Los que la financian son los dueños de las multinacionales que se lucran con las actividades asociadas a dicha industria de la muerte y quienes corrompen son las mafias que actúan de intermediarias.
¿Quién se opone? La Iglesia.
El 15 de junio de 2017 el Papa Francisco citó al teólogo francés, Henri de Lubac que decía: “el peligro más grande es la mundanidad espiritual, que es la corrupción, y que es más desastrosa que la infame lepra”. Para el Papa la corrupción es “el lenguaje de las mafias y de las organizaciones criminales en el mundo” y sostiene que el corrupto “olvida pedir perdón porque está sacio y lleno de sí”. Y añadió que “la corrupción es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que implican a todos”. Son palabras escritas en la introducción de la obra “Corrosión”, la cual fue escrita por el cardenal ghanés Peter Tuckson, prefecto del nuevo Dicasterio del Desarrollo Humano Integral, en conjunto con el filósofo y miembro de esa institución vaticana Vittorio Alberti.
Y cito las palabras del Papa Francisco porque la religión, cualquiera que se quiera denominar así, es decir, cualquier conjunto de normas destinadas a religar al ser humano con Dios, es fuente de enseñanzas morales y espirituales para combatir la corrupción de la política y la destrucción del bienestar común.
Los corruptos le temen a la religión porque los ricos espirituales no se dejan deslumbrar por la riqueza material. En la jerarquía y en el pueblo de Dios puede haber manzanas corruptas, pero el núcleo de la religión es la riqueza espiritual y por eso subsiste en medio de los medios más corrompidos.
Los ojos de la fe observan una combate espiritual en donde aquellos que se han dejado engañar por el padre de la mentira, el que ofrece los espejismo de la riqueza, el poder o el hedonismo, atacan a los humildes, los honestos, los débiles, aquellos que precisamente son los predilectos de Dios. La mentira los ha convencido de que algo ganarán. Lo cierto es que ya han perdido. Por ahora, la paz en el corazón, la inocencia, la alegría y en el futuro: se juegan la vida eterna.
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jueves, 15 de diciembre de 2016
Abstinencia, Evidencia y Analogías
Hace rato no escribo. Hoy transcribo el artículo: https://c-fam.org/turtle_bay/abstinence-evidence-analogies
Por fin admiten que en realidad no se trata de
evidencia, sino de un proyecto político en oposición a lo
"moralista", o un "dogma" secular bajo otro nombre.
-------------------
[1] Centers for Disease Control and Prevention. Nota del editor del blog.
[2] ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual. Nota del editor del blog.
Rebecca Oas, Ph.D | 15 de diciembre de 2016
En agosto escribí acerca de un
comentario publicado en The Lancet que argumentaba que las resoluciones de la ONU
deberían dejar de promover la abstinencia y la fidelidad como componentes
centrales de la prevención del VIH. Los autores de ese comentario se posicionaron
como proponentes de la evidencia sobre la ideología:
"Con evidencia científica más que dogma, los países deben adoptar e implementar una
agenda progresista para acabar con el SIDA y asegurar la salud sexual y el
bienestar para todos".
Este lenguaje figurado de la ciencia sobre la enseñanza
religiosa es una característica frecuente de argumentos que son profundamente
ideológicos por derecho propio. La frase anterior refiere de manera informal el
"es" de la observación empírica e inmediatamente gira hacia el
"deber" de las prescripciones de política infundidas por la visión
del mundo.
Pero la formulación de política es intrínsecamente prescriptiva, por lo que también podemos poner nuestras
cartas sobre la mesa: todos somos ideológicos hasta cierto punto, ya sea notificado
por la religión o alguna otra tradición filosófica. (Como un aparte, hay pocas
personas más dogmáticas en sus pronunciamientos en estos días que aquellos que
dicen evadir el dogma.)
Volviendo al debate sobre la
abstinencia como una característica de las resoluciones de las Naciones Unidas
y de la salud pública en términos más generales, la revista Lancet publicó
recientemente una correspondencia adicional relacionada con el comentario
original. Chika Edward Uzoigwe y Luis Carlos Sánchez Franco respondieron que,
aunque no todos los programas basados en la abstinencia son igualmente
eficaces, la efectividad de la abstinencia, el retraso en el inicio sexual y la
reducción del número de parejas sexuales es incuestionable en la prevención del
VIH.
Uzoigwe y Sánchez Franco hacen
una analogía con otras dos importantes preocupaciones de la salud pública: el
tabaquismo y la nutrición:
"El
mensaje primordial del CDC[1] es sencillo, intransigente e inequívoco de que fumar
mata y dejar de fumar resulta en sustanciales beneficios para la salud. La
evidencia de que este mensaje no disuade a los 1 a 2 millones anuales de nuevos
fumadores nunca podría justificar abdicar de nuestra responsabilidad
profesional para resaltar comportamientos y prácticas que engendren riesgo bajo y aquellos que conllevan riesgo alto. Lo mismo se aplicaría a la dieta, el
ejercicio y la sexualidad".
Los autores de la pieza original,
Kent Buse, Sarah Hawkes y Mikaela Hildebrand, respondieron, cuestionando
algunas de las analogías utilizadas por Uziogwe y Sánchez Franco:
"Ellos
citan el tabaco y defienden la abstinencia, omitiendo mencionar la ausencia de
cualquier beneficio conocido en la salud por fumar. Una mejor analogía sería la
nutrición. Varios efectos no deseados pueden ocurrir si la gente come los
alimentos equivocados o demasiado de los alimentos adecuados. Es nuestro deber
como profesionales de la salud no refrenarlos de comer, sino guiarlos hacia una
alimentación saludable ".
Es cierto que ambas analogías son
insuficientes, como todas las analogías lo son inevitablemente hasta un cierto
punto. Además de no impartir ningún beneficio para la salud, fumar es
totalmente opcional. Por otra parte, comer de acuerdo con las
directrices nutricionales básicas no sólo es algo que puede mejorar la salud, sino
que también es esencial no sólo para la calidad de vida, sino para la vida
misma. La abstinencia prolongada del sexo puede ser indeseable, pero la
abstinencia prolongada de los alimentos es letal. Buse y sus colegas continúan:
"Planteamos
que hay muchos beneficios para la salud de experiencias sexuales placenteras y
seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Sin embargo, en el
mundo real hay riesgo de relaciones sexuales no seguras, incluyendo embarazos
no deseados, ETS[2] y VIH. Por lo tanto, apoyamos programas basados en
evidencia para reducir esos riesgos - en lugar de nociones especulativas de
abstinencia (¿durante cuánto tiempo?) O reducir el número de parejas sexuales
(¿qué sería un número seguro?)".
Este fatalismo es sorprendente en
yuxtaposición a la referencia inmediatamente anterior a los "efectos
indeseables" de comer "los alimentos equivocados o demasiado de los
alimentos correctos." ¿Cómo creen exactamente Buse y colegas que hemos
llegado a nuestras nociones de lo que constituye un buen comportamiento
nutricional? ¿No podría adoptarse un enfoque similar con respecto al
comportamiento sexual? ¿Qué es exactamente "especulativo" acerca de
la promoción de la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad dentro del
matrimonio como un ideal, tanto desde la perspectiva de la epidemiología como, más
ampliamente, de la prosperidad humana?
La afirmación de "beneficios
para la salud de experiencias sexuales placenteras y seguras" también
necesita ser examinada más de cerca: al menos, parecería ser altamente
contextual en cuanto a la edad de los individuos, la naturaleza y la
estabilidad de su relación, la presencia de cualquier pareja simultánea y otros
factores como el consumo de drogas o alcohol. Por ejemplo, hay poca evidencia
que sugiera que la actividad sexual entre los adolescentes es absolutamente
beneficiosa para su bienestar o correlacionada con mejores resultados en la
vida.
Volviendo una vez más a la
analogía alimentaria, la política de salud pública se ocupa no sólo del valor
nutricional de los diversos tipos de alimentos, sino también de su procedencia y manejo dentro de las cadenas de suministro. Una dieta rica en frutas y
vegetales para ser verdaderamente saludable debe estar libre de patógenos que
produzcan enfermedades. Del mismo modo, la promesa de una vida sexual sana y
placentera puede ser rápidamente socavada por la exposición innecesaria al
riesgo de muchas parejas. En un contexto en el que las infecciones de transmisión
sexual se están propagando rápidamente y, preocupantemente, cada vez más
resistentes a tratamiento, es sumamente irresponsable sugerir que el número de
parejas sexuales, o la concurrencia de múltiples parejas no importa y no debe
ser el foco de la política sanitaria.
Para terminar, Buse y sus colegas aluden al debate más
amplio:
"Existe
un proyecto político más amplio dirigido por la moralidad que busca limitar los
derechos sexuales - incluyendo la prohibición de la educación sexual integral,
el aborto y las relaciones sexuales homosexuales. Una vez más, vemos que
asegurar la salud y los derechos sexuales y reproductivos para todos requiere
más que evidencia, requiere administrar la política inherente en ella".
-------------------
[1] Centers for Disease Control and Prevention. Nota del editor del blog.
[2] ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual. Nota del editor del blog.
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