Hoy transcribo algunas frases escritas por el Cardenal Robert Sarah, en su libro Dios o nada.
"Durante esos dos años pude constatar cuánto fue capaz de sufrir Guinea bajo un régimen dictatorial que no le ofrecía ningún futuro. La mentira y la violencia eran las armas preferidas de un sistema basado en una ideología marxista destructiva. La economía del país se había hundido y los habitantes de las ciudades padecían una pobreza extrema."… “ Séku Turé, obsesionado por la realización de su plan mesiánico, iba cayendo en una creciente paranoia que le llevaba a ver por todas partes enemigos de la revolución que tramaban su perdición. Guinea estaba herida, asolada y destruida. Hasta su alma se estaba reduciendo como una flor marchita”.
“En general, las medidas más importantes de los gobiernos revolucionarios afectan siempre a la familia. Por eso, durante los cinco primeros años de mi episcopado dediqué todas mis cartas pastorales a la defensa de la familia cristiana."
"Yo, personalmente, he conocido el comunismo de Guinea, tan lleno de generosas promesas. Amparándose en excusas tramposas, condujo a la muerte a multitud de compatriotas míos."
"Hoy día se utilizan los medios de comunicación, la demagogia, los métodos de control mental y todo tipo de procedimientos para engañar a la opinión pública y manipular las almas, lo que representa una violación colectiva de las conciencias y una grave confiscación de las libertades y el pensamiento."
"El vagabundeo espiritual viene dado también por el ambiente relativista. A merced de modas pasajeras sin raíces espirituales, sin el alimento de la oración, cualquier cristiano está en peligro."
"La ideología de género transmite una burda mentira, ya que niega la realidad del ser humano como hombre y mujer. Los grupos de presión y los movimientos feministas la promueven violentamente y se ha transformado en una lucha contra el orden social y sus valores. Su objetivo no se detiene solo en la deconstrucción del sujeto: su principal interés es la deconstrucción del orden social. Se trata de sembrar la duda sobre la legitimidad de las normas sociales e introducir una sospecha en cuanto al modelo de heterosexualidad"
"Las ideologías embrutecen, aplastan y destruyen a los hombres, porque no están intrínsecamente orientadas al beneficio suyo."
"Ya no sabemos qué es el hombre, porque se ha apartado de su creador.”
"Debemos ser precisos cuando elegimos las palabras. El lenguaje de la ONU y de sus agencias, que quieren eliminar la pobreza confundiéndola con la miseria, no es el de la Iglesia de Cristo. ¡El Hijo de Dios no ha venido a hablar de los pobres con eslóganes ideológicos! La Iglesia debe desterrar los eslóganes de su lenguaje. Porque han embrutecido y destruido a los pueblos cuya conciencia intentaba seguir siendo libre."… "Cerrar los ojos es faltar a la caridad. Callar ante las palabras y los eslóganes capciosos es faltar a la caridad."
"El igualitarismo es una ideología que se desarrolla sobre el olvido de lo religioso."
"La ideología está por naturaleza desconectada de la realidad y es necesariamente fuente de división, pues no puede traer consigo una adhesión duradera entre hombres que, para bien o para mal, siempre estarán anclados en lo real."
"Pretender ayudar a quienes están en la miseria sin promover su libertad y su responsabilidad no hace sino acentuar las necesidades de la población."
"El relativismo moderno llega incluso a pretender ser la encarnación de la libertad."
Blog que incorpora apologética (defensa de la fe), ética en el contexto de la sociedad actual y, en general, formación.
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sábado, 5 de enero de 2019
Dios o nada
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sábado, 27 de enero de 2018
Política, corrupción e ideología de género
Para un ser humano de fe, todo se mira con los ojos de la fe. Hoy quisiera conectar temas aparentemente disímiles: política, corrupción e ideología de género.
Para empezar el tema debo hacer referencia a dos agrupaciones muy comunes en todo país, y que en el imaginario colectivo se asocian con el capitalismo unos y con el socialismo otros: gremios económicos y gremios de trabajadores. Los gremios económicos actúan igual que los gremios de trabajadores: una vez ganado un beneficio, ya no lo agradecen, sino que lo asumen como derecho y empiezan a exigirlo. En específico, hablemos de los beneficios legales que se establecen en las reglas de juego de un sistema económico como resultado de una coyuntura específica. Reglas de juego que denominamos leyes. Emanan del Congreso, en donde personas, elegidas por los ciudadanos, discuten propuestas y mediante un trámite afinan el contenido de las mismas en pro del beneficio de la sociedad, es decir, de los ciudadanos y su convivencia pacífica, y que finalmente se promulgan como de obligatorio cumplimiento.
Si un gremio empresarial o de trabajadores siente que las reglas de juego van a cambiar para desmontar un beneficio sobre su gremio, empiezan a presionar a los legisladores para que no se desmonte el mismo. Se llama cabildeo o lobby. Su origen es permitir que los afectados hagan oír sus voces y pongan sobre la mesa consideraciones que a lo mejor no se habían tenido en cuenta. Pero el ser humano tiende a tener una visión limitada y cree firmemente que lo que tiene no lo debe dejar perder. Si el gremio es grande, tiene poder económico y hace uso de él, presionando a los legisladores, pagándoles si lo consideran necesario, para que no desmonten el sistema de beneficios, así las circunstancias del país, o la región, o el sector económico hayan cambiado y dicho beneficio ya no sea provechoso para el bienestar general sino sólo para el de dicho grupo. Sólo dos ejemplos: exenciones tributarias para las empresas de cierto sector económico, sistemas pensionales especiales para cierto gremio de trabajadores.
El sistema sindical y empresarial premia a aquellos directivos o representantes que logran mantener sus beneficios, u obtener adicionales. Son sistemas viciosos. Es de prever que el sistema político tienda a corromperse ante los embates del sistema económico y por ello se crean contrapesos para desestimular la corrupción: la independencia de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, y la creación de organismos de control. Pero si el poder económico de unos pocos crece, también crece su poder político y su capacidad para lograr presionar no sólo en un eslabón de la cadena, sino en varios eslabones simultáneamente.
Colombia estuvo sometido durante varias décadas a la visión mafiosa de los narcotraficantes, dicha visión fue una expresión exagerada de la visión facilista del inmoral, aquel que busca maximizar el beneficio propio minimizando el trabajo, explotando sin consideraciones la debilidad y la honestidad de los que se encuentran a su alrededor. Bajo dicha visión, la sociedad se acostumbra a premiar a los que parece poseen dinero. El inmoral logra escalar socialmente y salir de la pobreza material. El ciudadano que carece de bienestar material y espiritual, que quiere ser parte de ese espejismo de éxito tiene dos opciones, o volverse traficante de algo, o colocarse en puestos de poder administrativo que tengan que ser tocados por el poder económico para defender sus intereses. Ya no solo buscan los puestos de servidor público para garantizar su estabilidad laboral y su futura pensión (al menos hasta hace poco). Los mejores representantes de esa opción son los políticos que acceden, ya sea al poder ejecutivo, ya sea al legislativo, a veces alternando entre uno y otro, porque adicional a su abultado sueldo y prestaciones, tienen poder de veto o de propuestas, y pueden pedir contraprestación a la acomodación de su visión a la del mejor postor.
Pero el panorama económico mundial ha cambiado. Las empresas grandes se fusionan generando monstruos empresariales con un poder incalculable. Y la corrupción ya no es a nivel de organismos regionales, ya no sólo afecta entidades del orden nacional, sino también a los organismos internacionales.
Una vez establecida la corrupción en el poder ejecutivo y legislativo, se empiezan a minar los poderes judiciales y de control.
Es inmoral la visión del escalamiento social a costa del traficar. Es inmoral la visión de lucrarse de subvenciones, beneficios fiscales o prestacionales. Es inmoral sobornar al servidor público para que se convierta en servidor de intereses particulares. Es inmoral premiar socialmente a aquellos que gozan de bienes materiales sin mediar otro tipo de consideraciones.
Una pregunta que me realizan mucho cuando hablo de la ideología de género es - ¿Pero quién está interesado en financiar una ideología absurda y destructiva como esa, fuera de la minoría que se siente identificada con sus preceptos?
Hay tres intereses entremezclados de gran poder: los gremios económicos que se nutren de sus frutos, los ingenieros sociales, y las mafias de la corrupción. No puedo dejar de añadir algo sobre los ingenieros sociales. Hace referencia a aquellos que dicen amar a la humanidad, pero que desprecian a los individuos. Apoyan procesos sociales y culturales que limiten el crecimiento de los que consideran indeseables, por temor a la escasez de recursos, a revueltas sociales, a la pobreza, a sus propios fantasmas… Los procesos sociales y culturales que actualmente apoyan son el aborto, la eutanasia y la ideología de género. Las tres limitan el crecimiento de la población. La degradación moral asociada es un costo que piensan no les va a afectar.
Quienes presionan su implantación en las leyes nacionales son los oficiales de los organismos internacionales, en contravía a los mandatos de la Asamblea General de la ONU. Los que la financian son los dueños de las multinacionales que se lucran con las actividades asociadas a dicha industria de la muerte y quienes corrompen son las mafias que actúan de intermediarias.
¿Quién se opone? La Iglesia.
El 15 de junio de 2017 el Papa Francisco citó al teólogo francés, Henri de Lubac que decía: “el peligro más grande es la mundanidad espiritual, que es la corrupción, y que es más desastrosa que la infame lepra”. Para el Papa la corrupción es “el lenguaje de las mafias y de las organizaciones criminales en el mundo” y sostiene que el corrupto “olvida pedir perdón porque está sacio y lleno de sí”. Y añadió que “la corrupción es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que implican a todos”. Son palabras escritas en la introducción de la obra “Corrosión”, la cual fue escrita por el cardenal ghanés Peter Tuckson, prefecto del nuevo Dicasterio del Desarrollo Humano Integral, en conjunto con el filósofo y miembro de esa institución vaticana Vittorio Alberti.
Y cito las palabras del Papa Francisco porque la religión, cualquiera que se quiera denominar así, es decir, cualquier conjunto de normas destinadas a religar al ser humano con Dios, es fuente de enseñanzas morales y espirituales para combatir la corrupción de la política y la destrucción del bienestar común.
Los corruptos le temen a la religión porque los ricos espirituales no se dejan deslumbrar por la riqueza material. En la jerarquía y en el pueblo de Dios puede haber manzanas corruptas, pero el núcleo de la religión es la riqueza espiritual y por eso subsiste en medio de los medios más corrompidos.
Los ojos de la fe observan una combate espiritual en donde aquellos que se han dejado engañar por el padre de la mentira, el que ofrece los espejismo de la riqueza, el poder o el hedonismo, atacan a los humildes, los honestos, los débiles, aquellos que precisamente son los predilectos de Dios. La mentira los ha convencido de que algo ganarán. Lo cierto es que ya han perdido. Por ahora, la paz en el corazón, la inocencia, la alegría y en el futuro: se juegan la vida eterna.
Para empezar el tema debo hacer referencia a dos agrupaciones muy comunes en todo país, y que en el imaginario colectivo se asocian con el capitalismo unos y con el socialismo otros: gremios económicos y gremios de trabajadores. Los gremios económicos actúan igual que los gremios de trabajadores: una vez ganado un beneficio, ya no lo agradecen, sino que lo asumen como derecho y empiezan a exigirlo. En específico, hablemos de los beneficios legales que se establecen en las reglas de juego de un sistema económico como resultado de una coyuntura específica. Reglas de juego que denominamos leyes. Emanan del Congreso, en donde personas, elegidas por los ciudadanos, discuten propuestas y mediante un trámite afinan el contenido de las mismas en pro del beneficio de la sociedad, es decir, de los ciudadanos y su convivencia pacífica, y que finalmente se promulgan como de obligatorio cumplimiento.
Si un gremio empresarial o de trabajadores siente que las reglas de juego van a cambiar para desmontar un beneficio sobre su gremio, empiezan a presionar a los legisladores para que no se desmonte el mismo. Se llama cabildeo o lobby. Su origen es permitir que los afectados hagan oír sus voces y pongan sobre la mesa consideraciones que a lo mejor no se habían tenido en cuenta. Pero el ser humano tiende a tener una visión limitada y cree firmemente que lo que tiene no lo debe dejar perder. Si el gremio es grande, tiene poder económico y hace uso de él, presionando a los legisladores, pagándoles si lo consideran necesario, para que no desmonten el sistema de beneficios, así las circunstancias del país, o la región, o el sector económico hayan cambiado y dicho beneficio ya no sea provechoso para el bienestar general sino sólo para el de dicho grupo. Sólo dos ejemplos: exenciones tributarias para las empresas de cierto sector económico, sistemas pensionales especiales para cierto gremio de trabajadores.
El sistema sindical y empresarial premia a aquellos directivos o representantes que logran mantener sus beneficios, u obtener adicionales. Son sistemas viciosos. Es de prever que el sistema político tienda a corromperse ante los embates del sistema económico y por ello se crean contrapesos para desestimular la corrupción: la independencia de las ramas ejecutiva, legislativa y judicial, y la creación de organismos de control. Pero si el poder económico de unos pocos crece, también crece su poder político y su capacidad para lograr presionar no sólo en un eslabón de la cadena, sino en varios eslabones simultáneamente.
Colombia estuvo sometido durante varias décadas a la visión mafiosa de los narcotraficantes, dicha visión fue una expresión exagerada de la visión facilista del inmoral, aquel que busca maximizar el beneficio propio minimizando el trabajo, explotando sin consideraciones la debilidad y la honestidad de los que se encuentran a su alrededor. Bajo dicha visión, la sociedad se acostumbra a premiar a los que parece poseen dinero. El inmoral logra escalar socialmente y salir de la pobreza material. El ciudadano que carece de bienestar material y espiritual, que quiere ser parte de ese espejismo de éxito tiene dos opciones, o volverse traficante de algo, o colocarse en puestos de poder administrativo que tengan que ser tocados por el poder económico para defender sus intereses. Ya no solo buscan los puestos de servidor público para garantizar su estabilidad laboral y su futura pensión (al menos hasta hace poco). Los mejores representantes de esa opción son los políticos que acceden, ya sea al poder ejecutivo, ya sea al legislativo, a veces alternando entre uno y otro, porque adicional a su abultado sueldo y prestaciones, tienen poder de veto o de propuestas, y pueden pedir contraprestación a la acomodación de su visión a la del mejor postor.
Pero el panorama económico mundial ha cambiado. Las empresas grandes se fusionan generando monstruos empresariales con un poder incalculable. Y la corrupción ya no es a nivel de organismos regionales, ya no sólo afecta entidades del orden nacional, sino también a los organismos internacionales.
Una vez establecida la corrupción en el poder ejecutivo y legislativo, se empiezan a minar los poderes judiciales y de control.
Es inmoral la visión del escalamiento social a costa del traficar. Es inmoral la visión de lucrarse de subvenciones, beneficios fiscales o prestacionales. Es inmoral sobornar al servidor público para que se convierta en servidor de intereses particulares. Es inmoral premiar socialmente a aquellos que gozan de bienes materiales sin mediar otro tipo de consideraciones.
Una pregunta que me realizan mucho cuando hablo de la ideología de género es - ¿Pero quién está interesado en financiar una ideología absurda y destructiva como esa, fuera de la minoría que se siente identificada con sus preceptos?
Hay tres intereses entremezclados de gran poder: los gremios económicos que se nutren de sus frutos, los ingenieros sociales, y las mafias de la corrupción. No puedo dejar de añadir algo sobre los ingenieros sociales. Hace referencia a aquellos que dicen amar a la humanidad, pero que desprecian a los individuos. Apoyan procesos sociales y culturales que limiten el crecimiento de los que consideran indeseables, por temor a la escasez de recursos, a revueltas sociales, a la pobreza, a sus propios fantasmas… Los procesos sociales y culturales que actualmente apoyan son el aborto, la eutanasia y la ideología de género. Las tres limitan el crecimiento de la población. La degradación moral asociada es un costo que piensan no les va a afectar.
Quienes presionan su implantación en las leyes nacionales son los oficiales de los organismos internacionales, en contravía a los mandatos de la Asamblea General de la ONU. Los que la financian son los dueños de las multinacionales que se lucran con las actividades asociadas a dicha industria de la muerte y quienes corrompen son las mafias que actúan de intermediarias.
¿Quién se opone? La Iglesia.
El 15 de junio de 2017 el Papa Francisco citó al teólogo francés, Henri de Lubac que decía: “el peligro más grande es la mundanidad espiritual, que es la corrupción, y que es más desastrosa que la infame lepra”. Para el Papa la corrupción es “el lenguaje de las mafias y de las organizaciones criminales en el mundo” y sostiene que el corrupto “olvida pedir perdón porque está sacio y lleno de sí”. Y añadió que “la corrupción es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que implican a todos”. Son palabras escritas en la introducción de la obra “Corrosión”, la cual fue escrita por el cardenal ghanés Peter Tuckson, prefecto del nuevo Dicasterio del Desarrollo Humano Integral, en conjunto con el filósofo y miembro de esa institución vaticana Vittorio Alberti.
Y cito las palabras del Papa Francisco porque la religión, cualquiera que se quiera denominar así, es decir, cualquier conjunto de normas destinadas a religar al ser humano con Dios, es fuente de enseñanzas morales y espirituales para combatir la corrupción de la política y la destrucción del bienestar común.
Los corruptos le temen a la religión porque los ricos espirituales no se dejan deslumbrar por la riqueza material. En la jerarquía y en el pueblo de Dios puede haber manzanas corruptas, pero el núcleo de la religión es la riqueza espiritual y por eso subsiste en medio de los medios más corrompidos.
Los ojos de la fe observan una combate espiritual en donde aquellos que se han dejado engañar por el padre de la mentira, el que ofrece los espejismo de la riqueza, el poder o el hedonismo, atacan a los humildes, los honestos, los débiles, aquellos que precisamente son los predilectos de Dios. La mentira los ha convencido de que algo ganarán. Lo cierto es que ya han perdido. Por ahora, la paz en el corazón, la inocencia, la alegría y en el futuro: se juegan la vida eterna.
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jueves, 15 de diciembre de 2016
Abstinencia, Evidencia y Analogías
Hace rato no escribo. Hoy transcribo el artículo: https://c-fam.org/turtle_bay/abstinence-evidence-analogies
Por fin admiten que en realidad no se trata de
evidencia, sino de un proyecto político en oposición a lo
"moralista", o un "dogma" secular bajo otro nombre.
-------------------
[1] Centers for Disease Control and Prevention. Nota del editor del blog.
[2] ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual. Nota del editor del blog.
Rebecca Oas, Ph.D | 15 de diciembre de 2016
En agosto escribí acerca de un
comentario publicado en The Lancet que argumentaba que las resoluciones de la ONU
deberían dejar de promover la abstinencia y la fidelidad como componentes
centrales de la prevención del VIH. Los autores de ese comentario se posicionaron
como proponentes de la evidencia sobre la ideología:
"Con evidencia científica más que dogma, los países deben adoptar e implementar una
agenda progresista para acabar con el SIDA y asegurar la salud sexual y el
bienestar para todos".
Este lenguaje figurado de la ciencia sobre la enseñanza
religiosa es una característica frecuente de argumentos que son profundamente
ideológicos por derecho propio. La frase anterior refiere de manera informal el
"es" de la observación empírica e inmediatamente gira hacia el
"deber" de las prescripciones de política infundidas por la visión
del mundo.
Pero la formulación de política es intrínsecamente prescriptiva, por lo que también podemos poner nuestras
cartas sobre la mesa: todos somos ideológicos hasta cierto punto, ya sea notificado
por la religión o alguna otra tradición filosófica. (Como un aparte, hay pocas
personas más dogmáticas en sus pronunciamientos en estos días que aquellos que
dicen evadir el dogma.)
Volviendo al debate sobre la
abstinencia como una característica de las resoluciones de las Naciones Unidas
y de la salud pública en términos más generales, la revista Lancet publicó
recientemente una correspondencia adicional relacionada con el comentario
original. Chika Edward Uzoigwe y Luis Carlos Sánchez Franco respondieron que,
aunque no todos los programas basados en la abstinencia son igualmente
eficaces, la efectividad de la abstinencia, el retraso en el inicio sexual y la
reducción del número de parejas sexuales es incuestionable en la prevención del
VIH.
Uzoigwe y Sánchez Franco hacen
una analogía con otras dos importantes preocupaciones de la salud pública: el
tabaquismo y la nutrición:
"El
mensaje primordial del CDC[1] es sencillo, intransigente e inequívoco de que fumar
mata y dejar de fumar resulta en sustanciales beneficios para la salud. La
evidencia de que este mensaje no disuade a los 1 a 2 millones anuales de nuevos
fumadores nunca podría justificar abdicar de nuestra responsabilidad
profesional para resaltar comportamientos y prácticas que engendren riesgo bajo y aquellos que conllevan riesgo alto. Lo mismo se aplicaría a la dieta, el
ejercicio y la sexualidad".
Los autores de la pieza original,
Kent Buse, Sarah Hawkes y Mikaela Hildebrand, respondieron, cuestionando
algunas de las analogías utilizadas por Uziogwe y Sánchez Franco:
"Ellos
citan el tabaco y defienden la abstinencia, omitiendo mencionar la ausencia de
cualquier beneficio conocido en la salud por fumar. Una mejor analogía sería la
nutrición. Varios efectos no deseados pueden ocurrir si la gente come los
alimentos equivocados o demasiado de los alimentos adecuados. Es nuestro deber
como profesionales de la salud no refrenarlos de comer, sino guiarlos hacia una
alimentación saludable ".
Es cierto que ambas analogías son
insuficientes, como todas las analogías lo son inevitablemente hasta un cierto
punto. Además de no impartir ningún beneficio para la salud, fumar es
totalmente opcional. Por otra parte, comer de acuerdo con las
directrices nutricionales básicas no sólo es algo que puede mejorar la salud, sino
que también es esencial no sólo para la calidad de vida, sino para la vida
misma. La abstinencia prolongada del sexo puede ser indeseable, pero la
abstinencia prolongada de los alimentos es letal. Buse y sus colegas continúan:
"Planteamos
que hay muchos beneficios para la salud de experiencias sexuales placenteras y
seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Sin embargo, en el
mundo real hay riesgo de relaciones sexuales no seguras, incluyendo embarazos
no deseados, ETS[2] y VIH. Por lo tanto, apoyamos programas basados en
evidencia para reducir esos riesgos - en lugar de nociones especulativas de
abstinencia (¿durante cuánto tiempo?) O reducir el número de parejas sexuales
(¿qué sería un número seguro?)".
Este fatalismo es sorprendente en
yuxtaposición a la referencia inmediatamente anterior a los "efectos
indeseables" de comer "los alimentos equivocados o demasiado de los
alimentos correctos." ¿Cómo creen exactamente Buse y colegas que hemos
llegado a nuestras nociones de lo que constituye un buen comportamiento
nutricional? ¿No podría adoptarse un enfoque similar con respecto al
comportamiento sexual? ¿Qué es exactamente "especulativo" acerca de
la promoción de la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad dentro del
matrimonio como un ideal, tanto desde la perspectiva de la epidemiología como, más
ampliamente, de la prosperidad humana?
La afirmación de "beneficios
para la salud de experiencias sexuales placenteras y seguras" también
necesita ser examinada más de cerca: al menos, parecería ser altamente
contextual en cuanto a la edad de los individuos, la naturaleza y la
estabilidad de su relación, la presencia de cualquier pareja simultánea y otros
factores como el consumo de drogas o alcohol. Por ejemplo, hay poca evidencia
que sugiera que la actividad sexual entre los adolescentes es absolutamente
beneficiosa para su bienestar o correlacionada con mejores resultados en la
vida.
Volviendo una vez más a la
analogía alimentaria, la política de salud pública se ocupa no sólo del valor
nutricional de los diversos tipos de alimentos, sino también de su procedencia y manejo dentro de las cadenas de suministro. Una dieta rica en frutas y
vegetales para ser verdaderamente saludable debe estar libre de patógenos que
produzcan enfermedades. Del mismo modo, la promesa de una vida sexual sana y
placentera puede ser rápidamente socavada por la exposición innecesaria al
riesgo de muchas parejas. En un contexto en el que las infecciones de transmisión
sexual se están propagando rápidamente y, preocupantemente, cada vez más
resistentes a tratamiento, es sumamente irresponsable sugerir que el número de
parejas sexuales, o la concurrencia de múltiples parejas no importa y no debe
ser el foco de la política sanitaria.
Para terminar, Buse y sus colegas aluden al debate más
amplio:
"Existe
un proyecto político más amplio dirigido por la moralidad que busca limitar los
derechos sexuales - incluyendo la prohibición de la educación sexual integral,
el aborto y las relaciones sexuales homosexuales. Una vez más, vemos que
asegurar la salud y los derechos sexuales y reproductivos para todos requiere
más que evidencia, requiere administrar la política inherente en ella".
-------------------
[1] Centers for Disease Control and Prevention. Nota del editor del blog.
[2] ETS - Enfermedades de Transmisión Sexual. Nota del editor del blog.
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viernes, 2 de septiembre de 2016
Origen de la ideología de género (II)
Otras fuentes filosóficas.
Esta es una continuación de la entrada anterior.
Los filósofos de tendencias socialistas-marxistas, Wilhelm Reich de Austria y Herbert Marcuse de Alemania fueron los que desarrollaron la idea de que existe una lucha entre los sexos y de la necesidad de una “liberación” sexual. De ahí se continuaron desarrollando las ideas favorecedoras al feminismo y el lesbianismo.
Los filósofos de tendencias socialistas-marxistas, Wilhelm Reich de Austria y Herbert Marcuse de Alemania fueron los que desarrollaron la idea de que existe una lucha entre los sexos y de la necesidad de una “liberación” sexual. De ahí se continuaron desarrollando las ideas favorecedoras al feminismo y el lesbianismo.
Una figura principal de la sexología fue Alfred Kinsey, de EEUU, quien estaba a favor de una conducta sexual hedonista y sin límite inferior de edad, que no debía ser condenada por la sociedad. Si bien estudió entomología en la universidad, su publicación más importante -debido al gran impacto que generó- fue su estudio sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres que luego fue denunciado como fraude por Reisman por haber basado su investigación exclusivamente en pedófilos.
Otra figura principal fue Margaret Sanger, de EEUU, maltusiana, es decir, promotora del control de la procreación y la producción de bienes por temor a desequilibrios económicos entre los países y el colapso de los recursos a escala mundial; y a favor de la eugenesia negativa, es decir, promotora de prácticas para evitar uniones matrimoniales de clases “indeseables”, ya que se reproducirían en mucha mayor cantidad que las clases más “deseables”, por medio de la imposición de prácticas de esterilización y de control de natalidad estrictos o en el peor de los casos, abortos “selectivos”. Fundadora de la Federación Internacional de Planificación de la Familia/IPPF, organización abortiva a nivel mundial.
También la corriente del empirismo lógico promulgado por algunos de los filósofos del Círculo de Viena son origen de los malabarismos semánticos de los que hacen uso los promotores de la ideología de género.
El círculo de Viena.
Propugnaban por el empirismo lógico o racional, también llamado neopositivismo o positivismo lógico. Se trata de una corriente del primer tercio del siglo XX.
La entrada de Wikipedia acerca del empirismo lógico explica que de dicha filosofía pensadores como Otto Neurath y Rudolf Carnap llegaron a adoptar la posición fuerte de que los enunciados metafísicos carecen de sentido, una vez sometidos al análisis lógico. Dicen que, por ejemplo, un enunciado como 'Dios posee infinitos atributos' no hay manera de comprobarlo empíricamente ya que nadie puede ver a Dios y reconocerlo en sus infinitos atributos.
Los problemas de la metafísica, entonces, dicen los empiristas lógicos, no pueden resolverse, sino que deben disolverse mediante un análisis del lenguaje, con ayuda de la lógica. Recordemos que la metafísica es la ciencia que estudia los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica.
Por esto mismo, concluyen que la metafísica debe ser borrada del mapa simplemente analizando y encontrando los errores que yacen en ella. Algo muy parecido sucede con la ética y la estética. La ética se va de la filosofía porque enunciados como ‘odiar es malo’ no son en realidad enunciados declarativos -no hablan de cuestiones de hecho-, sino imperativos: dicen algo que debe hacerse. Sin embargo, estos imperativos cometen la falacia naturalista al derivar lo que debe ser el caso, de lo que de hecho es el caso. Por esto la ética se movería de la filosofía al campo de la psicología, que nos diría porqué de hecho creemos que ciertas cosas son buenas y otras malas. Lo mismo, con las apropiadas sustituciones, sucedería con la estética. Los elementos metafísicos de las dos materias serían, por supuesto, "eliminados".
Es de aclarar que Wikipedia también enuncia cómo el empirismo lógico ha sido señalado negativamente por pensadores como, por ejemplo, el físico David Deutsch, en el que expone cómo dicha filosofía encierra un conflicto inmediato: la frase que define el positivismo lógico es la siguiente: "un enunciado es cognitivamente significativo solo si, o posee un método de verificación empírica o es analítico". Ahora bien, este enunciado encerrado entre comillas no sería según el propio criterio contenido en él un enunciado cognitivamente significativo, dado que ni puede ser verificado empíricamente (pues no se presta a comprobación experimental), ni es analítico (puesto que no se trata de un enunciado propio del razonamiento matemático).[1] Una teoría filosófica cuyo enunciado inicial es falso, sólo produce enunciados falsos.
____________________________________
[1] Le ocurre lo mismo que al enunciado básico del relativismo, como ya se explicó en la entrada acerca de la separación de poderes entre la Iglesia y el Estado.
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martes, 30 de agosto de 2016
Origen de la ideología de género (I)
La ideología de género es la última rebelión de la criatura contra su condición de criatura. Con el ateísmo el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo. Sobre lo bueno y sobre lo malo. Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual. Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un Dios para sí mismoPalabras del cardenal Ratzinger poco antes de ser elegido Papa.
Los orígenes de la ideología de género.
En sus orígenes filosóficos siempre está presente la lucha de clases del socialismo de Marx y Engels, e historias de vida demarcadas por un amor mal entendido o la incapacidad de confrontar la diferencia que hay entre los sexos..
El Feminismo.
Los estudiosos del feminismo intentan configurar su historia en términos de “olas”:
Si bien hubo manifestaciones previas, la primera ola aparecería a finales del siglo XIX y principios del XX y se centró mayormente en el logro de igualdad en los derechos civiles, el más conocido, el derecho al voto femenino. Muchas de las primeras feministas eran esposas de líderes abolicionistas, los que luchaban en contra de la esclavitud y estaban influenciadas por el pensamiento cuáquero, los cuales han sido conocidos por su activismo social y realizaban en aquella época campañas contra el comercio de esclavos y a favor de los derechos de las mujeres, así como actualmente abogan por los derechos de minorías como los presos o los homosexuales. En una época en que la mujer no hacía parte de la fuerza laboral, la búsqueda del voto femenino daba a entender que los jefes de los hogares votaban sin tener en consideración la opinión de sus parejas, como si el voto de los maridos no involucraran las necesidades de los hogares. No se ven los sexos como complementarios, sino como opuestos.
La segunda ola aparece en los años 1960 y 1970 y se centra en la "liberación" de la mujer, en dónde hay influencia de la lucha de clases del socialismo, principalmente del libro “El origen de la familia” de Engels. Este autor proclama que la liberación de la mujer pasa por la destrucción de la familia y la entrada de todas las mujeres en el mundo del trabajo, a competir con el hombre. En este punto citaré a cuatro conocidas teóricas.
Simone de Beauvoir (1908-1986) con su libro “El segundo sexo”. Es una feminista importante y representativa del “feminismo de la igualdad”. Fue pareja de Sartre y su posición filosófica está asociada por tanto al existencialismo ateo de éste. Cuando ella tenía 21 años Sartre le propuso matrimonio a lo que ella se negó rotundamente, entonces el pedante intelectual reviró proponiendo un Pacto de polifidelidad, basado en la teoría de los amores contingentes, que ella aceptó y él posteriormente manipuló a su antojo[2]. El término hace referencia a amores paralelos, secundarios, más o menos intensos, que se mantenían en la periferia de la relación amorosa que mantuvieron ambos entre 1929 y 1980. La teoría principal que sostiene Beauvoir es que lo que se entiende por "mujer" es un producto cultural que se ha construido socialmente. Reflexionó que la mujer se ha definido a lo largo de la historia siempre respecto a algo: los hijos, el marido, sus hermanos... Así pues, la principal tarea de la mujer es reconquistar su propia identidad específica y desde sus propios criterios. Añade que muchas de las características que presentan las mujeres no les vienen dadas de su genética, sino de cómo han sido educadas y socializadas. La frase que resume esta teoría es muy célebre: "No se nace mujer: llega una a serlo". Una buena semilla, pero que generó un árbol torcido.
Betty Friedan (1921-2006), psicóloga. En su libro “La mística femenina” trató despectivamente a las mujeres que dedican su tiempo a los deberes de madre y esposa en vez de buscar otras metas. Fue signataria del Manifiesto Humanista secular II, cuyo preámbulo declara que la "última meta debe ser la realización del potencial de crecimiento de cada personalidad humana", libre de "las reglas morales tradicionales" y de una fe "pasada de moda" en "un Dios que oye oraciones”. Gran amiga de la organización Planned Parenthood, la cual considera esencial aconsejar a los jóvenes que recurran a la anticoncepción para evitar el embarazo y que recurran al aborto en caso de embarazo[3].
Kate Millett (1934-). Expone en su libro “Política sexual” la evolución de las teorías soviéticas acerca de la revolución sexual y la sentencia final de Trotsky: “No se puede 'abolir' la familia, es necesario sustituirla”[4]. Su tesis principal sería que ni el patriarcado, ni los papeles y posiciones sociales derivan de la naturaleza humana, sino que el origen del patriarcado sería histórico y cultural. Propugna por que no existe una disparidad mental ni emocional entre los sexos[5].
Shulamith Firestone (1945-2012), figura central del feminismo radical, promulga que la raíz de la desigualdad social en todas las sociedades hasta ahora existentes ha sido el patriarcado, la dominación del varón sobre la mujer, todo ello debido al diferente papel reproductivo del hombre y la mujer. El feminismo radical propugna derrocar el patriarcado a través de la abolición del género, causante desde siempre de la desigualdad y la opresión de la mujer, desde una posición política, por medio, por ejemplo, de la oposición a los papeles de género, proponiendo una reorganización de la sociedad.
Estas posiciones fomentaban el uso de anticonceptivos y el aborto para tener una supuesta igualdad frente al hombre.
Ya Millett y Firestone preconizaban la tercera ola.
La teoría queer.
La tercera ola comienza en los años 90 y se extiende hasta la actualidad.
Quienes se adhirieron de manera radical al
feminismo de la segunda ola desembocaron en varios absurdos: las lesbianas manifestaban que ellas eran más
feministas gracias a su alejamiento de los hombres, mientras que las feministas
heterosexuales aducían que los papeles masculino / femenino de las parejas
lesbianas no eran sino copias del matrimonio heterosexual.
La teoría queer es un conjunto de ideas sobre el género y la sexualidad de las personas. Afirma que los géneros, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales, son el resultado de una construcción social ficticia y arquetípica y que, por lo tanto, no están esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino que se trata de formas socialmente variables.
Evolucionó a partir de un movimiento integrado por personas que no se sentían expresadas por categorías como "homosexual", "gay" y "lesbiana", que empezaron a denominarse queers a partir de 1990, resignificando positivamente un término en inglés que se usaba de manera despectiva, traducible como "raritos" o "retorcidos".
Políticamente, de nuevo, se basa en el concepto marxista de la lucha entre los sexos y que, para conseguir el objetivo de una sociedad libre de opresión sexual, los cambios individuales no sirven[6]. Propugna por una lucha revolucionaria como la de los años 70 del siglo XX, capaz de enfrentar la ideología de la familia y terminar con el sistema capitalista que la genera.
La teoría queer es un conjunto de ideas sobre el género y la sexualidad de las personas. Afirma que los géneros, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales, son el resultado de una construcción social ficticia y arquetípica y que, por lo tanto, no están esencial o biológicamente inscritos en la naturaleza humana, sino que se trata de formas socialmente variables.
Evolucionó a partir de un movimiento integrado por personas que no se sentían expresadas por categorías como "homosexual", "gay" y "lesbiana", que empezaron a denominarse queers a partir de 1990, resignificando positivamente un término en inglés que se usaba de manera despectiva, traducible como "raritos" o "retorcidos".
Políticamente, de nuevo, se basa en el concepto marxista de la lucha entre los sexos y que, para conseguir el objetivo de una sociedad libre de opresión sexual, los cambios individuales no sirven[6]. Propugna por una lucha revolucionaria como la de los años 70 del siglo XX, capaz de enfrentar la ideología de la familia y terminar con el sistema capitalista que la genera.
Antecedentes muy influyentes para el desarrollo de la teoría queer son las teorías psicoanalíticas de Jacques Lacan(1901-1981) y los trabajos de Monique Wittig (1935-2003).
Lacan buscó reorientar el psicoanálisis hacia la obra original de Freud. Freud en sus primeros trabajos teorizó que las primeras impresiones sexuales de nuestro desarrollo dejan las más profundas huellas en nuestra vida anímica y pasan a ser determinantes de nuestro desarrollo sexual posterior, y que la desaparición real de tales impresiones infantiles obedece a un mero apartamiento de la conciencia (represión). Esta suerte de amnesia de vivencias sexuales infantiles, continuaba, conduce al hombre a esforzarse por dilucidar el misterio de su sexualidad, recurriendo a intuiciones y conocimientos preconceptuales para intentar darle sentido a su experiencia sexual subjetiva. La figura de Freud suscita una división de opiniones que podría resumirse en que unos le consideran un gran científico en el campo de la medicina, que descubrió gran parte del funcionamiento psíquico humano; y otros lo ven especialmente como un filósofo que replanteó la naturaleza humana y ayudó a derribar tabúes, pero cuyas teorías, como ciencia, fallan en un examen riguroso. El caso es que Lacan en su psicoanálisis incorporó a nivel teórico nociones de origen lingüístico, filosófico y topológico que lo llevaron a redefinir muchos de los principales términos del léxico psicoanalítico y, por ejemplo, a formular la tesis: El inconsciente está estructurado 'como' un lenguaje.
Wittig apunta a la afirmación de que toda mujer que no se inscriba dentro del contrato y la esclavitud ante el hombre no es mujer, puesto que son ellos los que definen el mundo desde la relación de sí con el mundo mismo. También dice que, retomando las ideas de Lacan en este punto, el lenguaje está a disposición de lo masculino hegemónico para clasificar, bajo el juicio de éste mismo, todo aquello que se relacione con él. Inicia entonces una búsqueda indetenible para la destrucción de ese hombre y ese eje; así como la del concepto naturalizado y estandarizado que afirma que todo es cultura. Finalmente, también quiere destruir el concepto de mujer. Es lo que se denominan teorías feministas lesbianas.
(continúa...)
___________________________
[1] Las llamadas guerras culturales suelen defender un cambio en las costumbres, en los valores y en los estilos de vida como paso previo al ascenso al poder político. Creen que primero se conquista la estética, la fe o la moral de las personas, y que luego se conquista su afiliación política. Más que un electorado, buscan partisanos, y por eso su retórica suele establecer divisiones sociales que enfrentan a los grupos sociales. La guerra cultural se dirime en torno a palabras como igualdad, tolerancia y derechos; o casta, sistema o enemigos del progreso, cortinas de humo que sirven para no tener que asumir la complejísima labor de resolver problemas cotidianos y reales. (Definición reconstruida parafraseando a Carlos Granés en un artículo publicado en El Espectador el 18 de febrero de 2016).
[2] http://leves-desacuerdos-feminismo.blogspot.com.co/2011/04/se-anoran-hijas-de-simone-de-beauvoir.html
[3] (fiedan) y (plannedparenthood)
[5] Totalmente desvirtuado por los estudios sobre las diferencias biológicas entre los sexos (en el cerebro,
los ojos, los músculos, etc...). Interesante ver este video.
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martes, 16 de agosto de 2016
V. El pecado original
Las ideologías
del mundo que nos ofrecen sucedáneos son espejismos que satisfacen de manera
momentánea nuestra química corporal o cerebral. Pero en seguida la dinámica de
esta química pide más, nunca siendo saciada y nos envuelve en las adicciones,
el dolor, la ambición desmedida por el querer tener y el poder tener.
El pecado
original consistió en darle la espalda al amor de Dios y considerar que no lo
necesitaríamos al hacernos como Él. Una de las consecuencias fue la
tergiversación del significado del cuerpo. Mientras para el hombre original el
cuerpo era la manifestación visible de realidades invisibles como por ejemplo
la capacidad que tenemos de expresar el
amor entregándonos al otro y valorándolo por sí mismo, no por lo que me pueda
dar, para el hombre histórico, es decir, el ser humano después de la
pérdida de la inocencia originaria, pasa a ver al otro como objeto del deseo:
ya sea mediante la concupiscencia de la carne, de los ojos o la soberbia de la
vida, como menciona San Juan en I Jn 2, 16.
En sentido
etimológico, la ‘concupiscencia’ puede designar toda forma vehemente de deseo
humano. La teología cristiana le ha dado el sentido particular de un movimiento
del apetito sensible que contraría la obra de la razón humana.
Juan Pablo II nos
dice que “en el ser humano, porque es un ser compuesto de espíritu y cuerpo,
existe cierta tensión, y se desarrolla una lucha de tendencias entre el
‘espíritu’ y la ‘carne’. Pero, en realidad, esta lucha pertenece a la herencia
del pecado. Es una consecuencia de él, y, al mismo tiempo, confirma su
existencia. Forma parte de la experiencia cotidiana del combate espiritual:
para el apóstol no se trata de discriminar o condenar el cuerpo, que con el
alma espiritual constituye la naturaleza del hombre y su subjetividad personal,
sino que trata de las obras -mejor dicho, de las disposiciones estables -,
virtudes y vicios, moralmente buenas o malas, que son fruto de sumisión (en el
primer caso) o bien de resistencia (en el segundo caso) a la acción salvífica
del Espíritu Santo. Por ello el apóstol escribe: ‘si vivimos según el Espíritu,
obremos también según el Espíritu’ (Ga 5, 25)”.
La radical ideologíade la sexualidad que pequeños pero muy influyentes lobbies han ido
introduciendo en las leyes y las cartas de navegación de las entidades
encargadas del control de la salud y la educación reivindica la creación[1]
de unos falsos derechos sexuales y reproductivos que invitan a la población a
dejarse llevar por el deseo y participar en cualquier tipo de actividad sexual,
la cual, mientras sea consentida libremente debe ser respetada so riesgo de ser
acusado de intolerancia.
Dicho lobby, en
contra de la verdadera santa sexualidad, ha ido desarrollándose por vías
legales en pasos sucesivos[2]:
- Sexualidad sin matrimonio: el amor libre de la revolución sexual derivó en el reconocimiento de la unión libre en pro de conceder unos derechos adquiridos por la convivencia “de hecho”.
- Sexualidad sin la apertura a la vida: la legalidad de los métodos anticonceptivos y abortivos en pro de ayudar a las víctimas de la violación, o “la carga” de cuidar a un niño nacido con defectos físicos o mentales o “la carga” de un hijo nacido de un amor adolescente e inconsciente.
- Sexualidad sin amor: la consolidación legal de la prostitución y la pornografía como realidad que la ley debe “legislar” para evitar que se prive de derechos a las trabajadoras sexuales en el primer caso y de regular un mercado que debe restringirse a “los mayores de edad” en el segundo.
- Producción de hijos sin relación sexual: la legalidad de la inseminación artificial y el alquiler de vientres, en pro de permitir el avance de la ciencia o el derecho a la familia para aquellos que no han podido tener hijos.
- Separación de la
sexualidad de la persona: la
promulgación de la ideología de género como un derecho por sí mismo, así
vaya en contra de la propia ley natural, la tradición jurídica o los
estudios científicos, en pro de ampliar los derechos de una minoría,
menoscabando los derechos de una mayoría.
[1]
Los derechos son proclamados, no
creados. Se proclama lo que ya existe, pero no se pueden “crear” derechos.
[2]
Pasos a partir de la Conferencia
“Hacia la Comprensión de la Homosexualidad” de María Cecilia Henao del lunes 19
de mayo de 2014, organizado por Red Familia Colombia.
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Teología del Cuerpo
miércoles, 4 de mayo de 2016
Hilvanando una cadena: La ideología de género.
Sigamos hilvanando la cadena de las consecuencias de aceptar
como existentes los derechos sexuales y reproductivos, tema discutido en la entrada anterior. Si consideramos válido
socialmente, es decir, en la praxis y en la ley, desligar mi dimensión
biológica de mi dimensión espiritual en pro del goce sexual y por tanto evitar
el embarazo a como dé lugar, incluido el asesinato en el vientre, como ya ha
quedado de manifiesto en las leyes aprobadas, queda supuesto inmediatamente que
el goce sexual puede ser buscado de diversas maneras. Entonces, queda supuesto como
consecuencia que coartar la búsqueda de ese placer es injusto. Ya estamos
entrando en la siguiente fase. No sería sólo injusto sino que quien mantenga
esa visión es intolerante. ¿Intolerante a qué? A buscar regocijarse de
múltiples maneras: con la mujer del vecino, o intercambiando parejas, o mujer
con mujer, u hombre con hombre, o con menores de edad. Son las consignas del
grupo de presión LGBT a nivel mundial.
Eliminar el valor intrínseco de la dignidad de la persona
humana, independientemente de su estado o condición como fundamento ético, es
lo que abre la puerta a consecuencias funestas. Es decir, es algo similar a legislar que las escuelas de ingeniería y arquitectura deben dejar de enseñar que las construcciones deben tener cimientos. ¿Qué
obtenemos?
Los extremistas LGBT proclaman ante los legisladores y los
medios de comunicación que aceptar el valor intrínseco de la dignidad de la persona
humana lleva a que la sociedad sea discriminatoria con las personas que tienen
inclinaciones sexuales por personas de su mismo sexo. Es una aseveración falsa.
El valor intrínseco de la dignidad de la persona humana proclama que la
naturaleza y la dignidad son independientes de toda situación o condición. La
sociedad debe acoger a las personas que tienen inclinaciones sexuales por
personas de su mismo sexo, pero dicha acogida no implica que se deban incluir en la ley y en la praxis unos pretendidos derechos sexuales y reproductivos. Si
la sociedad discrimina está errando y debe proponer y ejecutar correctivos,
pero estos correctivos no son eliminar el cimiento de los derechos humanos ni
crear artificialmente algo que denominen derecho humano pero que se salta su
esencia.
Los extremistas LGBT también proclaman que aceptar el valor
intrínseco de la dignidad de la persona humana lleva a que la sociedad descarte
de plano la discusión sobre el matrimonio homosexual, violando el derecho a la
igualdad. Esa es otra aseveración basada en una premisa falsa. El origen
etimológico de la palabra matrimonio es del latín: matrem (mujer) y monium
(calidad de), es decir, hace referencia a “las cosas de la maternidad”. Y el
origen jurídico también proviene de allí. No tiene sentido hablar sobre “las
cosas de la maternidad” en relaciones homosexuales o lesbianas. Eso no implica que los homosexuales no tengan derechos. Pero no los tienen en función a su
condición de homosexuales. Los tienen en función a que son personas humanas y
en tal sentido, tienen los mismos derechos que cualquier persona humana. No es
necesario que tengan derechos específicos y si los necesitasen, no deben ser
asimilados al matrimonio y a la familia. Son situaciones diferentes que no se
deben mezclar del mismo modo que no se debe mezclar la legislación para el
sector de seguros con la del sector minero. Son cosas diferentes, así ambas
coexistan en nuestra sociedad.
Es importante entender que violamos el principio del valor
intrínseco de la dignidad de la persona humana cuando legislamos en función a
situación o condición. Es lo que se hace cuando abrimos la puerta a la legislación
“inclusiva” tal como se entiende hoy en día. La filosofía de la “inclusión” es que
a partir de que cada ser humano tiene características, intereses, capacidades y
necesidades distintas deben involucrarse cambios y modificaciones en la
sociedad, bajo una visión común, que incluya a todos en la convicción de que es
la responsabilidad del sistema social atender la amplia diversidad de dichas
características y necesidades. El grupo de presión LGBT entiende esto como
incorporar lo que ellos denominan derechos sexuales y reproductivos en la lista
de los derechos humanos.
La educación de las nuevas generaciones en la perspectiva de
la búsqueda del propio placer, lo que se llama hedonismo, es una estrategia
enfocada a ganar apoyo. Las cátedras en derechos sexuales y reproductivos se
han introducido de manera obligatoria en los colegios. En dichas cátedras no es
válida la visión del rechazo al
deseo del placer con el objeto de darle paso a la llamada a un amor que busque
el bien del otro, en otras palabras, no se permite exponer la castidad, ni exponer la opción de postergar las relaciones sexuales hasta el matrimonio, ni siquiera hasta
la mayoría de edad. Tampoco es válido mencionar que el hedonismo fomenta una visión de uso del otro cual objeto desechable, ni mencionar una visión alternativa que explore cómo ser capaces de un amor auténtico. Lo que es válido exponer
es la autoexploración del cuerpo para determinar dónde y cómo se obtiene mayor
placer. No es válido explicar que la bioquímica y la psicología del
placer son adictivas y que cada vez es necesaria mayor novedad, que dicha
adicción va atrapando por encima de su voluntad a muchas personas de manera
viciosa en el sexo. No es válido hablar que el hedonismo lleva a perder el
sentido de la fidelidad y por tanto hace inviable la estabilidad familiar.
Este último punto es importante. La búsqueda del placer hace
insatisfactorias las relaciones de pareja estables. El usar al prójimo se vuelve
monótono. El placer exige variedad de parejas y experiencias. El matrimonio se
vuelve una alternativa no deseable.
La búsqueda del placer también hace válida la pornografía
como medio personal de explorar la fantasía. No es permitido mencionar que tal posibilidad
nos ata a fantasías que ninguna pareja real podrá satisfacer, malogrando la
posibilidad de una relación sentimental que trascienda
lo físico y que llegue a ser estable y plena.
La Ley debe preservar el principio del valor intrínseco de
la dignidad de la persona humana sin distingo de situación y condición, y el
gobierno debe procurar la protección del Estado a las personas más débiles,
precisamente en razón a situación y condición. Puede que en ciertos sectores de la sociedad las personas con orientación sexual hacia personas del mismo sexo sean los débiles y es lícito reforzar que puedan ejercer sus derechos. Pero en general, los más débiles son los enfermos, los ancianos y los niños. Enfermos, ancianos y niños de cualquier situación socioeconómica, raza, credo u orientación sexual.
Pero la filosofía del derecho sexual y reproductivo busca
evitarlos. Busca evitar que haya enfermos mediante la clasificación de los bebes no nacidos en viables
y no viables. No viables son los que probablemente nazcan con malformaciones, los
que tengan “enfermedades” tales como síndrome de Down, microcefalia u otras que
afectan el intelecto, o aquellos con probabilidades, dictadas por el ADN, de que en un futuro
desarrollen enfermedades incurables. Es el aborto selectivo. En fin, dado el aborto,
es posible seleccionar quienes vivirán y quiénes no. Es lo que se denomina la
eugenesia. La selección a criterio de los más fuertes de quiénes merecen vivir
y quiénes no.
En los países donde el aborto es legal desde hace poco
tiempo, sólo es aceptado dicho asesinato si se realiza dentro del primer
trimestre de embarazo. Otros países que llevan más tiempo, lo aceptan si se
realiza dentro del primer semestre de embarazo. Unos pocos ya hablan de la
permisividad en cualquier tiempo de gestación, pero claro, si es por razones
médicas. Los países considerados más progresistas ya están discutiendo en sus
cámaras legislativas la permisividad durante el primer trimestre luego del parto. Siempre
por razones médicas. Lo uno va llevando a lo otro. La pérdida de vista del
valor intrínseco de la dignidad de la persona humana va llevando a una audacia
cada vez mayor.
Los países en donde es aceptada la eutanasia sólo la permiten sobre ancianos o sobre personas que han permanecido en estado de coma por un
prolongado tiempo, bajo el consentimiento previo del individuo. Los que llevan
mayor tiempo con dicha legislación permiten ahora que sean los familiares
quienes determinen si es deseable acabar con el sufrimiento del pariente, sobre
todo si se trata del padre o la madre. Es válido incluir consideraciones
económicas sobre el costo de mantener viva a dicha persona y no hará falta el
consentimiento del sujeto sobre el cual se está decidiendo la muerte.
Los gobiernos están permitiendo que las personas con mayor
fortaleza política y económica en un momento dado decidan sobre la vida o la
muerte de los más débiles: los niños, los enfermos y los ancianos. Una vez
aceptado el asesinato selectivo por la sociedad, los criterios con base en los cuales se determine
irán cambiando de acuerdo a la ideología imperante. Los gobiernos han perdido
de vista el valor intrínseco de la vida humana. Y nosotros, los ciudadanos,
somos testigos impávidos y acríticos. Los pocos que levantan su voz son
tachados de intolerantes y anti progresistas. Se instaura la dictadura de la
tolerancia: sólo se permite ser tolerante, no se permite contradecir.
Anticoncepción, aborto y hedonismo, es decir, los
derechos sexuales y reproductivos son sólo un componente de un ideario más
ambicioso, el de la ideología de género.
Esta ideología abarca también, como se ha expuesto, la eutanasia, la eugenesia,
la cátedra del hedonismo, y la supresión de toda oposición en una cadena de
eslabones bien proyectada. Todo conduce a un totalitarismo, lo más contrario a la
libertad democrática buscada por los individuos que componen la sociedad.
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